viernes, 31 de mayo de 2013

Líderes que Crean Confiabilidad Inter-Generacional en la Organización

Aunque el hecho de compartir labores con personas de diferentes edades no ha variado mucho a lo largo de la historia; un asunto crucial está relacionado con la naturaleza de las generaciones que interactúan hoy en las organizaciones. Cada generación es producto de fenómenos particulares de la sociedad en una era y encapsula un sistema de valores muy particular y distintivo. Hoy tenemos 4 o 5 generaciones trabajando juntas (Baby Boomers, Jones, X, Y y Z) con sistemas de valores tan distintos que la complejidad de su interacción es todo un fenómeno digno de estudio. Por ejemplo, encontramos que los nacidos entre 1965 y 1979 aprox. (Generación X) usualmente tienden a liderar directamente a los nacidos entre 1980 y el 2001 (llamados Generación Y o Millenials) y allí se presentan potenciales fricciones en torno a: los tiempos, la modalidad multitareas, expectativas en cuanto al trabajo, la integración de su vida laboral y personal, entre otros aspectos. Esto sin contar la complejidad que se genera en las interacciones entre las demás generaciones. El reto de liderazgo que esto implica es el de crear un ambiente de trabajo que facilite la colaboración, la confianza y que sea sostenidamente atractivo para los intereses particulares de cada una de las generaciones involucradas, es decir, que procure motivar e incentivar considerando a cada generación en particular.

viernes, 24 de mayo de 2013

Energías Transformativas


Cada persona en la organización tiene un contenedor emocional disponible para enfrentar situaciones de cambio, es decir, posee una cantidad determinada de “energías transformativas” con las que cuenta ante proyectos retadores, situaciones difíciles, innovaciones radicales, entre otros. Eso coloca a cada miembro de equipo en las organizaciones en una posición de balance entre las distintas necesidades de cambio del entorno y la cantidad de energías transformativas internas disponibles para enfrentar dichas necesidades. Estas energías son limitadas, y por lo tanto su sabia administración es clave para el éxito organizacional y el sano involucramiento de las personas. En ocasiones las personas han invertido muchas “Energías Transformativas” en pro de algún cambio organizacional, pero al no ver los resultados esperados en el tiempo esperado, muchas veces se deciden a no seguir invirtiendo sus reservas enérgicas allí. Aunque este proceso puede ocurrir consciente o inconscientemente, sencillamente la persona un día decide no continuar dedicándole esfuerzo a determinado proceso de cambio. Su mente y corazón ya no están dedicándose con ganas a eso, su agotamiento o percepción de que su esfuerzo es en vano le han llevado a no querer invertir más allí (sea para no malgastar o para invertirlas en otros asuntos). Sin embargo, el rol del líder en este sentido es dual; en primer lugar, conocer el estatus colectivo de su equipo a fin de prevenir de forma personalizada que dicho cambio de dirección actitudinal ocurra en la vida de los seguidores; en segundo lugar, hacer “infusiones enérgicas” en sus seguidores a fin de reanimar su disposición a enfrentar los cambios organizacionales necesarios. Para esto, la mejor fórmula con la que cuenta el líder es el acompañamiento cercano personalizado (Coaching), la confiabilidad diaria y la capacidad de ejecución. Cuando los líderes toman el pulso de los proyectos relevantes de cambio organizacional entonces cuidan de cerca la movilización emocional de sus miembros a fin de garantizar el sano balance. Además, ser percibido como un líder confiable es fundamental durante procesos de cambio y para esto es vital que haga creíble la visión (el puerto al otro lado del cambio) y que se haga creíble, es decir, que se asegure de convertirse en la persona que con capacidad y pasión trabajará hasta ver cumplido el objetivo de cambio.

¿Cuál es el status colectivo de “Energías Transformativas” en su equipo de trabajo?
¿Cómo puede hacer hoy una infusión enérgica a su equipo?

lunes, 22 de abril de 2013

Desarrollo por Incomodidad


Desarrollar liderazgo en otros es un arte que usualmente cuenta con la intencionalidad de los involucrados y con el aprendizaje en experiencias durante el proceso. Contribuir a que “se hagan” otros líderes, usualmente implica la participación del líder en desarrollo en situaciones incómodas en las que el talento es exigido, el potencial es retado y el riesgo es evocado. Sin momentos de cambio y transición las capacidades no emergerán, seguramente quedaran ocultas e invaloradas. La autora Shirer, hace una narración de un evento de la naturaleza que nos ilustra mucho al respecto. Describe como la madre águila trata con sus polluelos al quitarle la zona de confort con el fin de que maximicen su potencial. A continuación la narración: “El águila madre protege a sus pichones con pasión. Construye su nido en las alturas para guardarlo de los intrusos, y lo cubre con una capa de materiales suaves y cómodos. Así crea un lugar agradable y acogedor para que sus polluelos descansen. Sin embargo, el nido de un águila contiene más de lo que se ve. Debajo  de su capa de comodidad reconfortante, esa ave construyó la base del nido con rocas, palos y otros objetos afilados… un hecho bastante irónico que sus crías pronto descubrirán. Porque cuando considera que llego el momento, el águila madre sacude el nido, casi dándole vuelta, y pone en contacto el fondo espinoso con las sentaderas suaves de los polluelos. Ya no es el lugar cómodo para los bebes, ahora es extremadamente incomodo, un lugar de donde quieren escapar. Porque, sí, el águila madre protege a sus pichones con pasión, pero también está decidida a verlos alcanzar todo su potencial. Así que, su tarea no está completa hasta que les provoca un nivel de incomodidad que los prepara para experimentar la realidad para la cual Dios los creo. Para pararse sobre sus patas. Para extender las alas. Y volar.”  (Shirer, 2011). La historia pinta una imagen de la naturaleza que permite capturar, en algún sentido, uno de los elementos claves del desarrollo del liderazgo, que es, desarrollo por incomodidad. Esto puede significar: sacar a los seguidores de donde están hacia donde deben estar, cambiarlos de posición, darles nuevos retos, sacarlos de la zona de confort hacia el infinito mundo de las posibilidades a través de proyectos, posiciones nuevas, tareas diferentes o una mezcla de las anteriores. Recuerde, ¿Qué le ha hecho crecer a usted como líder? ¿Qué le permitió sacar sus mejores capacidades? ¿No fueron acaso útiles en el proceso algunas situaciones retadoras, difíciles o incomodas? Entonces, diseñe, y acompañe a otros a través de situaciones incomodas que les hagan desarrollarse.

Shirer, P. (2011) La Resolución Para Mujeres. Pgs. 77-78. B & H Publishing. Nashville, TN.

lunes, 15 de abril de 2013

Coaching y Frases Pegajosas

A menos que los líderes logren traducir experiencias en aprendizajes significativos, difícilmente sacaran provecho de ellas. Se trata de enfatizar que lo crucial no solo es solo lo que ocurre en la vida del líder (sea algo agradable o no), sino también lo que se reflexiona, aprende y capitaliza con lo ocurrido. Uno de los roles de un coach liderazgo es ayudar al coachee o cliente a reflexionar y ganar sabiduría a través del proceso de convertir algún evento significativo en una principio internalizado. La reflexión intencional, profunda, que alumbra y que impacta positivamente es algo que no ocurre de forma natural en la vida de muchos líderes. El coach capta la oportunidad para focalizar alrededor de algún evento en la vida del coachee a fin de orientar primero hacia la comprensión de lo ocurrido y luego hacia los aprendizajes de lo ocurrido. La idea en esta última orientación es básicamente ir en pos de identificar “Frases Pegajosas”; que encapsulen lo vivido de forma positiva y reflejen algo que sea trasladable al futuro de la persona. El objetivo es que el que recibe coaching pueda capitalizar sobre lo ocurrido, abordar efectivamente futuras situaciones,  e inclusive usar esos aprendizajes para impactar a otros al compartir su experiencia. Según Lifeforming Leadership Coaching, una frase pegajosa es “un resumen breve y memorable de un principio.” El mismo ha de ser emocionante, evocador del aprendizaje, preferiblemente breve, expresado a través de alguna metáfora o palabra visual, y que aprovecha algún contraste. Algunas frases capitalizadas de experiencias, a manera de ejemplo, son: Después de lo que me ocurrió, ahora puedo decir que ……“El carácter lo es todo” o “Es mejor dar que recibir” o “En nuestra familia, la salud es primero” o “Cada día cuenta en nuestro equipo”. La idea de aterrizar lo ocurrido en una frase pegajosa es básicamente por la relevancia de convertir lo abstracto en concreto, traer lo etéreo a lo palpable, convertir mucha información en algo sencillo de recordar, traducir lo significativo en algo de impacto.

Referencias
LLC (2011). Manual de Certificación en Coaching de Liderazgo. Lifeforming Leadership Coaching. Virginia Beach, Va.

lunes, 8 de abril de 2013

Liderazgo Diligente



¿Cuántas veces ha requerido que su equipo de la “Milla Extra” en los últimos minutos para que algún proyecto sea culminado efectivamente? El arte de inspirar en la vida del líder y en sus colaboradores ese sentido de esfuerzo concentrado está en el núcleo de un liderazgo diligente. La palabra diligente en su raíz griega (spoudē) refiere principalmente a una actividad esforzada; implica celeridad o precipitación para la acción, alguien que demuestra profunda sinceridad y seriedad en lograr, promover o ir tras algún objetivo. En contraste con esto, alguien no diligente (negligente) entonces seria alguien que es expresamente lento en abordar, promover o resolver algún asunto. Es alguien que no pone toda su energía en algo, que al tener muchos asuntos en su mente no puede poner como su centro aquello que quiere y sabe ha de poner de primero. Alguien no diligente, sería entonces, alguien con poca seriedad, prontitud y sinceridad en tratar de lograr algo. Uno de los más grandes retos estos días es “Liderar en la era de la distracción”, donde el líder precisa atraer la atención y lograr el trabajo enfocado de su equipo en un mundo lleno de “Captadores de Atención” emergentes (Ejm. Interrupciones electrónicas, publicidad, información en tiempo real, entretenimiento social virtual, etc.). Esta realidad lanza una disyuntiva entre la multitarea o el trabajo concentrado; entre el trabajo presencial y el virtual; lo cual, de no ser abordados y/o canalizados adecuadamente, tienen la capacidad de diluir la mente. La diligencia en el contexto del liderazgo implica evocar en el núcleo interno de cada colaborador la intensión y la acción efectiva en torno a propósitos definidos; además, lograr la configuración autonómica (auto-dirigida) de hábitos de efectividad que le permita desarrollar sus habilidades de liderazgo, especialmente el estar en sincronía con el contexto en el que se mueve, y la capacidad para ejecutar asuntos efectivamente (Ejecutividad). Inspirar equipos a continuamente dar ese esfuerzo extra y concentrado en los “últimos metros de alguna carrera”, es algo que nace del modelaje del líder y que trae beneficios como la satisfacción personal, la notoriedad de los logros y la escalabilidad en el liderazgo.

lunes, 28 de enero de 2013

La Organización como Jardín y el Líder como Jardinero


La coautora Patricia Carr refiere a como los líderes crean “Lugares” para la interacción con los seguidores y la forma en como estos lugares no solo habilitan el trabajo sino que también enriquecen la vida de los seguidores. En ese contexto, evoca a la metáfora de la organización como un jardín y al líder como el jardinero. Esa idea permite ver al jardín como el lugar en el que la gente puede “florecer”. Comenta la idea del consultor global Tony Schwartz de que “la forma en la que estamos trabajando, no está funcionando” (Schartz, 2011), refiriendo allí al reto de poder implementar ideas efectivamente al conseguir resistencia existente en los sistemas organizacionales de trabajo. En otras palabras, muchas veces “los lugares que los mismos líderes han creado no proveen ni el soporte ni el sostén para que las personas implementen nuevas formas de trabajo”, y por consiguiente desarrollen mayor efectividad. En este sentido, el reto del liderazgo no es solo fomentar nuevas formas de trabajo productivo, sino asegurarse de la creación del ambiente propicio para que este pueda darse (esquemas organizacionales, sistema de recompensa, gestión del cambio, ambiente físico, ambiente virtual, socialización, etc.). Otro ejemplo sobre organizaciones vistas como jardines emerge del caso de una empresa de tecnología de la información en la India llamada MindTree. Los autores Garvin y Tahilyani (2010), también citados por Carr, refieren al esfuerzo de esta organización en querer formar sus propios líderes para el futuro. Al proceso interno de desarrollo de gente lo han llamado “El Mantenimiento del Jardín”. En apoyo a esto, Subroto Bagchi, uno de los fundadores, ha decidido asumir un nuevo rol en la organización como “Jardinero”, el cual según sus propias palabras, “es aquel que tiene una relación orgánica con cada planta en el jardín”; una función que es vista como algo que trasciende en el tiempo y permite a los líderes visualizar su función en el desarrollo de un contexto que logre habilitar a su gente para el desarrollo óptimo, armónico y que propicie la sustentabilidad de su ecosistema.

Danelo, et al (2012). Leading in Complex Worlds. International Leadership Association. Pgs 173-184. Jossey Bass, San Francisco, CA.

lunes, 21 de enero de 2013

Coaching para fijar y alcanzar metas efectivamente


Cuando una persona identifica algo que realmente desea realizar, la forma en cómo se fija una meta es clave para determinar el éxito en su logro. Según Lifeforming Leadership Coaching, el proceso R.E.A.L.M. puede ayudar a refinar las intenciones y convertirlas en metas de cambio claras que resulten en pasos de acción concretos. Las decisiones tienen un costo, pero las indecisiones son caras, es por eso que usualmente un líder-coach desarrolla este tipo de ejercicios para permitirle al coachee o persona que recibe coaching a que en verdad haga algo con respecto a sus sueños o anhelos. Es decir, le ayuda a pasar del reino de las ideas y de las lluvias de ideas a la dimensión del pago del precio para ver el sueño cumplido. Otra realidad en el liderazgo es que en el amplio cosmos de las ideas, los que concretan son quienes asumen la dirección. Según Lifeforming Leadership Coaching, “Los sueños son esperanzas sin refinar, aspiraciones sin costo que podríamos realizar algún día”. Por eso, el convertir un sueño en una meta es un asunto que implica decisión y que demanda una serie de pasos tangibles y concretos que precisan seguirse. En este sentido, es posible definir que “las metas son puntos de llegada futuros y específicos con los que nos comprometemos a llegar a ser o lograr a través de una  manera orientada a la acción  y en un tiempo también especifico.” (LLC, 2005). La mejor forma de revisar este ejercicio es escoger un sueño y convertirlo en una meta (o varias, si fuese necesario), y luego filtrar esa meta a través de los criterios R.E.A.L.M.; de manera que se logre identificar como esa meta concuerda con cada uno de los criterios involucrados. Las metas R.E.A.L.M. son Relevantes, Especificas, Alcanzables, con Límite de tiempo y Medibles. A continuación unas breves definiciones que sirven de guía para refinar metas:
  • Relevante: Una meta es relevante cuando es importante para usted, cuando refleja sus valores.
  • Específica: Una meta es específica cuando usted puede describirla concretamente a otros.
  • Alcanzable: No puede ser un sueño idealista o algo irrealizable. Aunque sea retadora, no tiene por qué estar en lo irreal.
  • Límite de Tiempo: Las metas no son abiertas - precisan incluir fechas.
  • Medible: Usted precisa saber y decir cuándo la ha alcanzado.
LLC (2005). Manual de certificación en coaching de liderazgo. Lifeforming Leadership Coaching. Virginia Beach, Va.

martes, 8 de enero de 2013

Las 4 Progresiones del Coaching: De la Visión al Logro.


Todo buen líder-coach contribuye con la efectividad de sus seguidores. Es decir, les ayuda a que logren ver realizados los anhelos profundos del corazón y las resoluciones de la voluntad. En el liderazgo, tomar responsabilidad significa plantearse ciertos asuntos y llevarlos a cabo. Para eso es posible identificar cuatro momentos cumbre o progresiones que forman parte esencial del proceso de avance en el coaching de liderazgo hacia la efectividad. Esas cuatro progresiones pueden resumirse así: De la Visión a la Meta, de la Meta al Sistema y del Sistema al Logro. Sin embargo, a continuación se detallan un poco más:

1.     Visión: Un gran apoyo que brinda todo buen coach al inicio de cualquier proceso consiste en la exploración, integración y concentración de los anhelos, sueños y aspiraciones que delinean el futuro deseado de vida y liderazgo del coachee. Identificar las motivaciones profundas del corazón y conectarse con eso, es un aporte vital al inicio de  cualquier proceso de coaching. La importancia de esto radica en que las visiones movilizan y proveen dirección a lo largo del camino. Una visión clara logra orientar y facilitar la identificación de las etapas necesarias para su realización.
2.     Metas: Una visión es vital pero precisa del posterior establecimiento de metas. Según Lifeforming Leadership Coaching  “Convertir un sueño en una meta es una decisión que demanda pasos tangibles que deben seguirse.” (LLC, 2005). Un buen coach precisa acompañar y acompasar la adecuada definición de metas concretamente alineadas y en congruencia con la visión. La definición precisa de una meta implica ciertos elementos; y un fácil recordatorio es el esquema de Metas “R.E.A.L.M.”, es decir, metas que sean Relevantes, Específicas, Alcanzables, con Límite de tiempo y Medibles. (LLC, 2005). Estas dimensiones asociadas a las metas permiten luego dedicarse a lograrlas con mayor certeza de su trasfondo y contexto total.
3.     Sistema: Fijar metas es bueno, pero la mejor forma de demostrar la responsabilidad en el liderazgo es dándoles seguimiento a estas. Luego de definir adecuadamente una meta es necesario configurar un sistema que garantice el cumplimiento de la misma, que haga que la persona no se detenga sino que avance con determinación, creatividad y perseverancia. El coach contribuye a esto de dos formas: 1) Provee soporte al fungir para el coachee como motivador, entidad de avance y punto de apoyo; y 2) Ayuda al coachee a que logre crear su propio sistema de efectividad, es decir, identificar y articular los elementos o recursos (Ejm. materiales, relacionales, experienciales, volitivos, etc.) necesarios para no desmayar sino avanzar en el camino hacia el logro de las metas establecidas, aun cuando el coach ya no esté disponible.
4.     Logro: Según LLC, “Los sueños se convierten en metas cuando comenzamos a realmente planear alcanzarlos” (LLC, 2005). Solo un porcentaje pequeño de las metas planteadas en el mundo se concretan, y esto es muchas veces por falta de seguimiento. La ejecución es una competencia asociada al logro de metas y distingue a los grandes ejecutivos y líderes, ya que es la que les permite lograr que las cosas se hagan. Un coach ayuda al coachee a crear momentum alrededor de una meta (al formularla, al trabajarla y al lograrla). Le ayuda a determinar su congruencia, a visualizar su cumplimiento con entusiasmo,  y a medir a tiempo los beneficios o consecuencias de no lograrla.

LLC (2005). Manual de certificación en coaching de liderazgo. Lifeforming Leadership Coaching. Virginia Beach, Va.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Lanzamiento de Libro Internacional de Nuevas Perspectivas de Liderazgo en Gales (Reino Unido)


Recientemente se realizo el lanzamiento desde Gales (Reino Unido) del Libro “New Thinking on Leadership: A Global Perspective” (Nuevo Pensamiento en el Liderazgo: Una Perspectiva Global).  Editado por Hilarie Owen, quien es fundadora del Instituto de Liderazgo de Gales y fuese directora de Servicios de Liderazgo de la Policía de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte. 
A este libro contribuyeron diversos y reconocidos autores de alrededor del mundo tales como Warren Bennis y Keith Grint, Tracy Manning, entre otros. El ha sido publicado por la editorial Kogan Page.

Global Leadership Consulting tendrá el privilegio de estar presente el 25 y 26 de Febrero de 2013 en la conferencia de presentación del libro que se estará realizando en Gales (Reino Unido). Esta cita de líderes mundiales contara con la participación de nuestro director el Dr. Jesús A. Sampedro Hidalgo, quien es uno de los co-autores del libro y realizará una presentación sobre la perspectiva latinoamericana emergente de liderazgo.


lunes, 3 de diciembre de 2012

El poder de las “Palabras de Afirmación” en el Liderazgo


¿Quiere motivar a su gente verbalmente, pero no sabe cómo?  Eso les pasa a muchos líderes. El sistema lingüístico es un poderoso recurso para inspirar y motivar a las personas, aunque no es el único, este precisa estar acompañado de un sistema integral de coherencia y estrategia individual y organizacional que le complemente. Mark Twain refirió “Puedo vivir dos meses con un cumplido”, haciendo alusión a lo refrescante y empoderante que pueden ser una palabras de ánimo una vez que entran en la vida de una persona. Los líderes precisan conocer este arte de la afirmación por la palabra y disciplinarse a enriquecer su perspectiva, vocabulario y práctica al usar apropiada, sensible e intencionalmente las palabras a favor de los seguidores y por consiguiente de la organización. La filosofía de Lifeforming Leadership Coaching expresa que todo líder-coach ha de configurar un sistema compuesto de: Apoyo, Motivación, y Rendición de Cuentas. Los tres elementos implican un uso positivo y afirmativo del lenguaje en pro de contribuir al éxito en la gestión personal y organizacional del coachee.
Muchos líderes no animan verbalmente a sus seguidores porque no saben cómo hacerlo. Usualmente es debido a que no se han dedicado a aprender cómo hacerlo, el valor de hacerlo; o sencillamente porque su vocabulario para hacerlo es escaso. Según Gary Chapman, existen varios tipos de palabras de afirmación que toda persona puede usar:
1)     Palabras de Ánimo: Sirven para inspirar valor y requieren simpatizar y ver a mundo desde la perspectiva de la otra persona.
2)     Palabras Amables: Son palabras bondadosas.
3)     Palabras de Afecto y Aprecio: Por lo que la persona es.
4)     Palabras de Elogio: Por lo que la persona hace.
5)     Palabras de Estimulo: para dar aliento.
6)     Palabras que orientan: hacia lo moral y lo ético.

Al ver estas distintas perspectivas, todo líder precisa auto-diagnosticar cual tipología de afirmación está usando o no, y emprender así una jornada de aprendizaje, disciplina y esfuerzo para enriquecer su vocabulario y desarrollar el hábito de inspirar constantemente a sus seguidores con palabras que les llenen de vida y les facilite el ser cada vez más efectivos.

Referencias
Chapman, G. & White, P. (2011) The 5 Languages of Appreciation in the Workplace. Northfield Publishing; Chicago, IL.
LLC (2005). Manual de certificación en coaching de liderazgo. Lifeforming Leadership Coaching. Virginia Beach, Va.