lunes, 4 de junio de 2012

3 Claves para un Liderazgo Inspirador


1.     Los líderes tienen claro a quien sirven. 
     Uno de los más grandes dilemas de todo líder es reconocer cuál es su verdadero objeto primario de servicio. El ejercicio del liderazgo puede centrarse en el reconocimiento y la satisfacción de los intereses: del propio líder, de los seguidores/colaboradores, de los clientes externos, de la organización, de la sociedad en general, o de una mezcla de los anteriores. Esta era demandante de colaboración está requiriendo un énfasis en la dimensión de los seguidores/colaboradores. La frase de Zig Ziglar. “A la gente no le importa cuando sabes hasta que saben cuánto te importan” está  otorgando cada vez más razones para una gestión dedicada al bienestar integral de los seguidores como estrategia de gestión para el éxito.

2.     Los líderes saben que la efectividad está ligada a la afectividad.
La cercanía empoderante entre el líder y el seguidor contiene el potencial para desarrollar la capacidad y la confianza necesaria en ambos para hacer frente a las dificultades y retos emergentes. Es por eso relevante saber distinguir y tomar acción ante ocasiones, necesidades, realidades peculiares, y eventos especiales/fuera de lo común que pudiesen emerger y que signifiquen una alternación del sistema anímico de la gente a nuestro alrededor (Ejm. Cumpleaños, eventos familiares, salud, necesidad física, etc.). Esto, básicamente con la idea de ser relevantes a dichas necesidades a través del lenguaje de aprecio corporativo que más se adecue al momento y a la persona.

3.     Los líderes crean un código de honor y respecto.
No importa cuanta presión, dificultad o incertidumbre exista en el sistema organizacional, el trato decoroso, amable y respetuoso precisa mantenerse. Max Dupree refiere que “La primera responsabilidad del líder es definir la realidad, la última es dar gracias, entre las dos, sirve.” El líder entonces es responsable de crear un ambiente agradable dentro de la organización que facilite la interacción confiable, humilde, genuina y respetuosa que facilite la creatividad, la colaboración y la pasión por el trabajo. La congruencia al hablar del líder (contenido, tono y gestos) precisa acompañarse de un sistema conversacional empoderante (coaching) que distinga y apele al talento, y que facilite el sentido de co-responsabilidad (junto a los colaboradores) en la construcción de un ambiente impregnado de honor y respeto.

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