martes, 8 de enero de 2013

Las 4 Progresiones del Coaching: De la Visión al Logro.


Todo buen líder-coach contribuye con la efectividad de sus seguidores. Es decir, les ayuda a que logren ver realizados los anhelos profundos del corazón y las resoluciones de la voluntad. En el liderazgo, tomar responsabilidad significa plantearse ciertos asuntos y llevarlos a cabo. Para eso es posible identificar cuatro momentos cumbre o progresiones que forman parte esencial del proceso de avance en el coaching de liderazgo hacia la efectividad. Esas cuatro progresiones pueden resumirse así: De la Visión a la Meta, de la Meta al Sistema y del Sistema al Logro. Sin embargo, a continuación se detallan un poco más:

1.     Visión: Un gran apoyo que brinda todo buen coach al inicio de cualquier proceso consiste en la exploración, integración y concentración de los anhelos, sueños y aspiraciones que delinean el futuro deseado de vida y liderazgo del coachee. Identificar las motivaciones profundas del corazón y conectarse con eso, es un aporte vital al inicio de  cualquier proceso de coaching. La importancia de esto radica en que las visiones movilizan y proveen dirección a lo largo del camino. Una visión clara logra orientar y facilitar la identificación de las etapas necesarias para su realización.
2.     Metas: Una visión es vital pero precisa del posterior establecimiento de metas. Según Lifeforming Leadership Coaching  “Convertir un sueño en una meta es una decisión que demanda pasos tangibles que deben seguirse.” (LLC, 2005). Un buen coach precisa acompañar y acompasar la adecuada definición de metas concretamente alineadas y en congruencia con la visión. La definición precisa de una meta implica ciertos elementos; y un fácil recordatorio es el esquema de Metas “R.E.A.L.M.”, es decir, metas que sean Relevantes, Específicas, Alcanzables, con Límite de tiempo y Medibles. (LLC, 2005). Estas dimensiones asociadas a las metas permiten luego dedicarse a lograrlas con mayor certeza de su trasfondo y contexto total.
3.     Sistema: Fijar metas es bueno, pero la mejor forma de demostrar la responsabilidad en el liderazgo es dándoles seguimiento a estas. Luego de definir adecuadamente una meta es necesario configurar un sistema que garantice el cumplimiento de la misma, que haga que la persona no se detenga sino que avance con determinación, creatividad y perseverancia. El coach contribuye a esto de dos formas: 1) Provee soporte al fungir para el coachee como motivador, entidad de avance y punto de apoyo; y 2) Ayuda al coachee a que logre crear su propio sistema de efectividad, es decir, identificar y articular los elementos o recursos (Ejm. materiales, relacionales, experienciales, volitivos, etc.) necesarios para no desmayar sino avanzar en el camino hacia el logro de las metas establecidas, aun cuando el coach ya no esté disponible.
4.     Logro: Según LLC, “Los sueños se convierten en metas cuando comenzamos a realmente planear alcanzarlos” (LLC, 2005). Solo un porcentaje pequeño de las metas planteadas en el mundo se concretan, y esto es muchas veces por falta de seguimiento. La ejecución es una competencia asociada al logro de metas y distingue a los grandes ejecutivos y líderes, ya que es la que les permite lograr que las cosas se hagan. Un coach ayuda al coachee a crear momentum alrededor de una meta (al formularla, al trabajarla y al lograrla). Le ayuda a determinar su congruencia, a visualizar su cumplimiento con entusiasmo,  y a medir a tiempo los beneficios o consecuencias de no lograrla.

LLC (2005). Manual de certificación en coaching de liderazgo. Lifeforming Leadership Coaching. Virginia Beach, Va.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada