lunes, 8 de abril de 2013

Liderazgo Diligente



¿Cuántas veces ha requerido que su equipo de la “Milla Extra” en los últimos minutos para que algún proyecto sea culminado efectivamente? El arte de inspirar en la vida del líder y en sus colaboradores ese sentido de esfuerzo concentrado está en el núcleo de un liderazgo diligente. La palabra diligente en su raíz griega (spoudē) refiere principalmente a una actividad esforzada; implica celeridad o precipitación para la acción, alguien que demuestra profunda sinceridad y seriedad en lograr, promover o ir tras algún objetivo. En contraste con esto, alguien no diligente (negligente) entonces seria alguien que es expresamente lento en abordar, promover o resolver algún asunto. Es alguien que no pone toda su energía en algo, que al tener muchos asuntos en su mente no puede poner como su centro aquello que quiere y sabe ha de poner de primero. Alguien no diligente, sería entonces, alguien con poca seriedad, prontitud y sinceridad en tratar de lograr algo. Uno de los más grandes retos estos días es “Liderar en la era de la distracción”, donde el líder precisa atraer la atención y lograr el trabajo enfocado de su equipo en un mundo lleno de “Captadores de Atención” emergentes (Ejm. Interrupciones electrónicas, publicidad, información en tiempo real, entretenimiento social virtual, etc.). Esta realidad lanza una disyuntiva entre la multitarea o el trabajo concentrado; entre el trabajo presencial y el virtual; lo cual, de no ser abordados y/o canalizados adecuadamente, tienen la capacidad de diluir la mente. La diligencia en el contexto del liderazgo implica evocar en el núcleo interno de cada colaborador la intensión y la acción efectiva en torno a propósitos definidos; además, lograr la configuración autonómica (auto-dirigida) de hábitos de efectividad que le permita desarrollar sus habilidades de liderazgo, especialmente el estar en sincronía con el contexto en el que se mueve, y la capacidad para ejecutar asuntos efectivamente (Ejecutividad). Inspirar equipos a continuamente dar ese esfuerzo extra y concentrado en los “últimos metros de alguna carrera”, es algo que nace del modelaje del líder y que trae beneficios como la satisfacción personal, la notoriedad de los logros y la escalabilidad en el liderazgo.

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